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Zahara de la Sierra

los_pueblos_mas_bonitos_de_espana_972119902_650xTOPONIMIA
El significado etimológico de “Zahara” no está claro, aunque es bien probable que mantenga raíces derivadas de la ocupación árabe. Por tanto son muchas las hipótesis que se vienen barajando:
– Hermenegildo Cuenca, opina que su significado es “flor”; aludiendo quizá a la abundancia de azahar que existe, y a que anteriormente dicho pueblo se conociera como Zahara de los Membrillos.
– Levy -Provencal opina que coincidiría además con nombre de mujer, Al -Zahara, llamadas así tanto la quinta hija de Mahoma como la favorita del califa cordobés Abd al -Rahman III(912 -961), por quien mandó construir el palacio residencial de Medina Azahara, en Córdoba.
– Luis de Igartuburu opina, también, que los moros le dieron el nombre de Z ,har, “flor de naranjo”, por el copioso azahar de los muchos naranjos y limones que hermosean sus campos y embalsan sus aires. – Félix Hernández, la considera derivada de zafra, sagra o saj . es decir “roca”
– Miguel Asín Palacios, traduce Zahara por “la Brillante”.
– Por último, “mágica” ha sido otro término propuesto por Luis de Eguilaz, al emparentarlo con sahira.

REGISTRO ARQUEOLÓGICO
Aunque no son muy abundantes los restos arqueológicos encontrados, podemos considerar, no obstante, que el término municipal de Zahara de la Sierra, estuvo habitado desde la Prehistoria. Sus orígenes, por el momento, han de buscarse desde el Calcolítico (segundo milenio a. C.) o Neolítico, en base a las hachas pulimentadas encontradas en varios yacimientos.
En cuanto al pueblo, se emplaza, aunque sea parcialmente, sobre un hábitat romano que tendría su correspondiente necrópolis. Varias villae se esparcían por su entorno y una de ellas, la del Tesorillo, debió tener cierta entidad debido a la extensión de sus hallazgos.

A) Prehistoria:
1. Las primeras noticias prehistóricas en el término de Zahara nos hacen remontarnos al Paleolítico, si hacemos caso a unas vagas referencias sobre una serie de hallazgos de sílex en la cueva de la Garganta y en la cueva de la Arena -al pie de la peña -, aunque arqueológicamente no se haya podido constatar. Dicho material sería usado, en tareas domésticas, para tallar los instrumentos y cortar.

2. Otros hallazgos han sido varias hachas pulimentadas de granito, utilizadas como azadas o hachas, denotando su uso agrícola, y que nos evidencian un pasado neolítico o bien calcolítico. Dichos restos aparecieron en la afluencia del arroyo Bocaleones con el río Guadalete, en el olivar de los Tardíos y en la cueva de las Covatillas, (en esta última se constató una de dimensiones considerables: 27 cm.)

B) Romanización:
3. La cultura material ha estado más presente en este periodo. Así, por ejemplo en la actual calle Peñas se encontraron varias tégulas (actualmente en el Museo Arqueológico de Sevilla); y corroborando dicha presencia romana y cerca del actual Arco de la Villa, en el camino que va al cementerio, se hallaron fortuitamente un león tallado en piedra de tradición tardorromana, un trozo de una columna y un fragmento de arenisca en lo que parece ser parte de la jamba de una puerta -actualmente en el Museo Arqueológico de Cádiz. Restos que han hecho sospechar que pudieron pertenecer a una necrópolis romana.

4. En Arroyomolinos, a 3 km. de Zahara, está el yacimiento del Tesorillo: tégulas, varios fragmentos de cerámica, y una columna de mármol rosa -que hacía las veces de umbral de entrada a la casa de la huerta. Material, por otra parte, muy abundante en el municipio romano de Acinipo, distante unos 30 km.

5. En una de las fincas del Parralejo, se halló una sepultura de grandes piedras que contenía un vaso cerámico. Actualmente ya no quedan restos, pero por el término se hallaron fragmentos de ladrillos, tégulas y vasos cerámicos.

6. A 3 km. de la localidad, sobre el cauce del Guadalete en el antiguo camino de Olvera, se situaba un puente -que llamaban el Viejo de Zahara y que sirve de límite con el término de Algodonales. Considerado por algunos historiadores como romano, otros prefieren mantenerlo en la duda al no ajustarse a las características teóricas constructivas de los puentes romanos.

7. A 4 km. del pueblo, cerca del nacimiento del arroyo Bocaleones, hay otro pequeño puente conocido como puente de los Palominos, y que se asemeja más a los ideales de la arquitectura romana: empleo exclusivo del arco de medio punto, horizontalidad respecto a la calzada y estar construidos de sillería con almohadillado más o menos rústico.

C) Época Visigoda:
La adscripción de Zahara con un poblado visigodo es de dudosa interpretación, aunque más bien y siguiendo tradición romana, hemos de hablar de asentamientos dispersos, sin ninguna trama urbanística. Así se han constatado:

8. En el cerro de Algamazón, en la Sierra Margarita, se encuentra la Majá de los Bueyes. En 1906 se hallaron restos de un cementerio con 18 sepulcros de piedra, hoy perdidos por completo. También en el mismo lugar, y afortunadamente conservadas, dos lápidas de mármol blanco con tres inscripciones (una, por ambas caras), cuya transcripción ha sido editada:
CATLOSA, FAMULA DEI, VIXIT ANNIS P(LUS) LXX, RECESSIT IN PACE D(IE) 111 IDUS OC(TO) B(RES) ERA DLIL (Catlosa, sierva de Dios, vivió 70 años, más o menos. Falleció en paz, día 13 de octubre de la Era 652 -año 514)
PRICIPIUS, FAMU(ULUS) DEI, FILIUS EMILIA NI V(IRI) C(CARISSIMI) ET PAULINESIL(USTRIS) FEM(INE)UNIGE NITUS, VIXIT ANN OS XX SEPTE(M) ET MEN(SES) SES. DE CES SIT IN PAGE IIII IDUS MA IAS ERA DLXXX, DEP(OSITUS) UND(EDIMO) K(ALENDAS) IUNIAS.
(Principio, siervo de Dios, hijo unigénito de Emiliano, preclaro varón y de Paulina ilustre señora, vivió 27 años y medio. Pasó de esta vida en paz, el día 12 de mayo de la Era 580 -año 542 -, y fue depositado aquí su cuerpo en 22 de mayo)
EVASIUS FAMU(LUS) DEI, VIX(IT) ANNIS P(LUS) M(INUS) LX ET 111, RECESSIT IN PACE DIE XII K(A)L(ENDAS) IUNIAS, ERA DCLXXXVII
(Evasio, siervo de Dios, vivió 63 años más o menos, salió de esta vida en paz A 21 de mayo de la Era 687 -año 649)

9. En la dehesa del Chorreadero apareció en 1894 un fragmento de un ara de altar, de 0,06 ni. x 0,21 m., conservado en el Museo Arqueológico de Cádiz. La inscripción está publicada y dice: hay en este altar reliquias (le los santos… Baudilio, Augurio, Eulogio… fue consagrado Y esculpido…

ZAHARA EN EL REINO NAZARI (SIGLOS XIII -XV)
Como venimos diciendo se conoce muy poco sobre los hechos poblacionales más antiguos, particularmente los anteriores al momento de la conquista y posterior dominación musulmana, ya que no existe documentalmente, hasta dicha época identificación de Zahara con otros términos. Sin embargo, existen en la historiografía tradicional una serie de referencias que nos hacen remontarnos al pasado romano. Así Plinio la identificó con la antigua Lastigi y la situaba en el Conventus Juridicus de Gades, distinguida por el fuero del Lacio antiguo; mientras que otros autores antiguos -Luis de Igartuburu, Pascual Madoz, Rodrigo Caro, Antonio Polay, Mariano Pedrero Pérez – opinan que el asentamiento inicial fue celtíbero y que, más tarde, pasó a llamarse Lastigi por el Imperio Romano.

A) Descripción de acontecimientos

En cualquier caso, la documentación es muy puntual y siempre referida a acontecimientos político -militares que resaltan que su fortaleza fue muy apetecida y combatida.

Año 1282. Documentalmente la primera noticia que nos hace referencia a la villa y fortaleza de Zahara se remonta a 1282, cuando el rey castellano Alfonso X “El Sabio” solicita una entrevista con el sultán de Marruecos Aben Yusef, a quien pide ayuda para combatir a su hijo, el futuro rey Sancho IV “El Bravo”, que se le había sublevado. El rey Sabio justificó su petición ya que si mis fijos se facen mis enemigos non será ende mal que tome a mis enemigos por fijos.. El príncipe marroquí aceptando su petición le emplaza en Zahara, a la sazón importante frontera del reino nazarí, controlado militarmente por la cora rondeña. Las crónicas, igualmente, han recogido la entrevista, celebrada en la explanada, bajo la tienda de seda y oro procedente de Bagdad. Alfonso sentado en sitial alto; el marroquí en almuadón de plumas a su lado. Aben Yussef es un venerable anciano de barbas blancas y caudales y sabe mucho de libros y de ciencia y por ello es amigo del rey de Castilla, La ayuda consistirá en la entrega de 60.000 doblas de oro de buena ley que recibe el castellano y que éste corresponde con la entrega de vacas para mejorar las marroquíes Luego le enviaría libros escritos en árabe -que a la postre se encontrarán en Jerez al ser conquistada.

Año 1407. Corresponde a la primera toma cristiana de Zahara (hecho que evidentemente no es aislado ya que durante la misma campaña militar, caen, también, en manos cristianas, Pruna y Torre Alháquime) por parte del infante don Fernando “El de Antequera”, tutor de Juan II y posterior rey Fernando I de Aragón, que a tenor de las crónicas conquista la villa después de someterla a bombardeo.

El infante don Fernando, llevando en la diestra la espada del rey San Fernando y los guerreros de la flor y gala de la corte, desde Morón y Montellano, cruzando el Guadalete por el vado de Puerto Serrano, plantó su Real cerca de Zahara, y desde allícon las tres bombardas, bombardea a Zahara, pero nada consigue. Sin embargo, Alonso, que por ello recibirá el apellido de escalante, trepa por sus murallas y consigue su rendición, que se produce el primero de octubre. Los moros que allí habitaban fueron enviados con escolta a Ronda.

Año 1410. Aprovechando que el alcaide, Alonso Fernández de Melgarejo, con sus tropas habían dejado desguarnecida la plaza, pues se encontraban de algarada en la frontera, hay un intento de recuperar la plaza por parte musulmana. Según las crónicas, éstos consiguen subir al castillo ayudados por dos traidores desde el interior; pero finalmente huyen, sabedores que don Fernando se dirige de nuevo hacia Zahara, no sin antes tenerla sometida a rapiña durante varios días, durante los cuales queman el pueblo y la iglesia, degüellan a los habitantes, quedando sólo siete cristianos que se refugian en el castillo, El suceso trae como consecuencia un relevo en la alcaldía por considerar el rey castellano que ha habido negligencia en su defensa: el de Melgarejo es sustituido por su hermano, Garci Fernández.

Durante toda esta ocupación cristiana (1407 -1481), Zahara, a pesar de ser conquista protagonizada por el poder monárquico, se cedió para su defensa y ocupación a manos de la nobleza militar castellana -caso nada extraño en las repoblaciones medievales. El poder señorial fue inmenso, de tal forma que en las crónicas, hacia 1477 se nos aparece un personaje, el mariscal Fernando Arias de Saavedra, a la sazón comendador de Montalbán, que actuando como auténtico señor de Zahara ya que dicha localidad entraba dentro de su patrimonio personal, operaba tic manera independiente. De tal guisa sabemos que por su cuenta intenta independizar Utrera, asalta Bornos, Jerez y Arcos (por entonces posesiones monárquicas, lo que supone un enfrentamiento con las tropas del rey) y mantiene treguas con el sultán granadino. Su hijo, llamado “el mariscal Joven”, heredero de la inmensa riqueza territorial, continúa la misma política, hasta que en 1481 ve reducida sus posesiones con la pérdida (le Zahara .

Año 1481. Zahara es recuperada por parte nazari. Las crónicas son escuetas en cuanto a información de este suceso:

… , Zahara es sorprendida por los moros en la noche del 28 de diciembre de 1481, que saben al castillo Iras un mal cristiano q líe les dijo por donde entrar, y degüellan a los defensores, tomando cautivos a los cristianos defensores (le la villa

La noticia es recogida en Granada con más miedo que optimismo, pues se preludian tiempos peores. De hecho este episodio constituyó el pretexto para el inicio de la toma y Guerra de Granada. De un alfaki en la Alhambra se escuchará:
¡Ay de Zahara, hay (te la flor! Sus ruinas caerán sobre tu cabeza su caída en tus manos preludia el fin.

Ese temor también es recogido en el manuscrito de Fray Antonio de Agápida:
¡Ay de Granada, ay, ay!
¡La hora de tu desolación se aproxima!
¡Las ruinas de Zahara caerán sobre nuestras cabezas!
¡Mi corazón me dice que el fin de nuestro imperio está cercano!
¡Se ha quebrantado la paz y comenzó la guerra de exterminación!
¡Ay de ti, Granada!
¡Tu caída está próxima , y en tus palacios no habitará sino la desolación!
¡Tus fuertes defensores caerán bajo el golpe de la espada y tus niños y tus doncellas yacerán en cautiverio!
¡No olvides que Zahara no es sino, una imagen de lo que tú serás!

Tradicionalmente, la historiografía castellana (Palencia, Pérez de Pulgar, Valera, Bernáldez) ha señalado, con la sorpresa (le la pérdida y toma de Zahara a manos nazaritas, el comienzo de la guerra definitiva contra el último reducto musulmán en la península. El hecho puso en alerta a los Reyes Católicos y aunque la frontera se estaba moviendo continuamente, Zahara era de vital importancia para ambos bandos, ya que, debido a su posición, ejercía un punto de vigilancia básico, amén de ser un centro operativo de primer orden en cuanto a organizar rápidas hostilidades fronterizas.

Año 1483. Es la fecha de la conquista definitiva por parte castellana, personalizada en la figura de don Rodrigo Ponce de León, que saliendo de Marchena, y tras un corto asedio logra vencer la plaza en octubre de dicho año (no sabiendo exactamente el día pues las fuentes nos hablan de tales acontecimientos desde el 14 al 2 8). Previamente, en septiembre del mismo año hubo un intento de ganarla a cargo del conde de Cifuentes, pero fracasó en su intento.

Independientemente de las crónicas, algo parece no tener duda: Zahara se encontraba en situación previa de guerra y en constante alerta, y actuaba como una avanzadilla militar debido a su lugar estratégico en la frontera: en el momento de la conquista, don Rodrigo no encontró en ella mujeres ni niños, sino hombres para la guerra, lo que evidencia dicha afirmación.

Tras las conquistas cristianas, los acuerdos de guerra se establecían a tenor de la mayor o menor resistencia que hubieran ejercitado las tropas musulmanas en la defensa de la plaza. Para Zahara, habría que estar más de acuerdo con lo reflejado por Fray Antonio Agápida en el que el marqués no deseaba continuar el asedio, al no contar con suficientes provisiones. En consecuencia, les ofreció una capitulación muy favorable, permitiéndoles salirsin sus armas, pero llevando consigo todos los efectos personales que pudieran cargar y a utorizá n dolos para emigrar a Berbería. Posibilidad lógica, que también refleja Palencia en su crónica.

Por capitulación cedió Zahara y por sus cláusulas debemos entender cómo se realizó el desalojo de la población nazarí. A la capitulación se llegaba cuando tras un asedio más o menos prolongado, en el que el atacante había realizado una acción de aproximación, toma de posiciones vitales y desgaste de provisiones, los sitiados acordaban inútil continuar su resistencia y permitía la posesión de la plaza a los asaltantes previa garantía de respeto de ciertos principios básicos. La defensa capitulaba, se rendía en suma, si se aseguraba: el respeto a la vida y a las propiedades de los sitiados, que se materializaba en la salida de la población con todas sus pertenencias muebles y se fijaba un plazo para enajenar las inmuebles en los días inmediatos a la rendición, mediante “ventas justas” (independientemente que se respetaran).

En la puerta del recinto amurallado del castillo de Zahara, una vez caída el resto de la peña, es donde debemos situar esta acción, tina vez que por parte castellana se comprobara lo fútil de la ofensiva y por parte nazarí lo inútil de su defensa.

Zahara se mantuvo inicialmente con 150 hombres para su defensa, ya que de momento no era un lugar seguro para habitarla tranquilamente. Don Rodrigo en recompensa por sus servicios obtiene, por parte de los Reyes Católicos, la villa de Zahara por juro de heredad, (privilegio redactado el 16 de agosto de 1484) a la vez que se ordena que en adelante se le aliada a sus distinciones nobiliarias el título de Marqués de Zahara.

B) Zahara en la Frontera Medieval

Cualquier visitante que hoy día pase por Zahara advertirá la función que cumplió en la Edad Media, hecho que justifica su emplazamiento Pero ese periodo es muy extenso para hablar de la ocupación (le Zahara conio un lugar pernianentemente ocupado. Zahara de la Sierra cobra especial importancia a partir del siglo XIII y es entonces cuando podenioshablar de un pueblo ensusentido mas amplio. La afirmación no es gratuita, sino que hay una serie de pruebas que por el momento no nos hacen retrotraernos más en el tiempo tanto arqueológicas como documentales, y que se enmarcan dentro de un campo más amplio que se viene, errónea, aunque tradicionalmente, llamando “Reconquista”.

1. Razones históricas:
El siglo XIII es un siglo militarmente intenso. El avance conquistador cristiano, que durante los años previos estuvo para izado, vuelve ahora a adquirir un gran auge que llevará a aislar los musulmanes a lo que será el reino nazarí de Granada. El avance :onquistador fue espectacular. Aragón, en la persona de Jaime 1, avanzaba por el litoral mediterráneo Baleares cayó entre 1229 y 1235, iiiientras la toma de Valencia se produjo en 1238; por su parte Castilla, en la figura de Fernando 111, ocupa Murcia en 1243 y toda la Alta Andalucía -Córdoba en 1236, Jaén en 1268, Sevilla en 1248 -, para posteriormente su hijo Alfonso X, a partir de la segunda mitad del siglo XIII avanzar hacia el sur atlántico, cuyo apéndice fundamental fue la caída de Cádiz en 1263.

El aislamiento granadino se hacía más patente en tanto en cuanto las preferencias de la zona gaditana se centraban en reducir ese punto neurálgico como base (te aprovisionam lento tic tropas. Este avance obligó al reducto musulmán a constituir o reforzar una serie (le fortificaciones a lo largo de toda la frontera, siendo la de Zahara una niás de todo el sistema que formaron, junto a otros emplazamientos cercanos conio Olvera, Torre Alháquime, Pruna, Jimena de la Frontera o Castellar de la Frontera, el cordón defensivo y vigilante del últinio reino árabe en la peninsula ibérica.

Esta situación de vigilancia se hacía aún niás patente durante toda la priniera mitad del siglo XIV, en la que se ha venido por llamar la – – -Batalladel Estrecho” y que no fue más que un largo periodo de confrontación para asegurar el dominio castellano hasta el mar La posición de los castillos a ambos lados de la frontera se erigen así como protagonistas de una defensa por la supervivencia.

Zahara va a ser uno de esos centros de vital importancia para asegurar el control de paso de los ejércitos cristianos por el punto más vulnerable de la serranía; situación que se mantendrá durante el resto del siglo. La segunda mitad del siglo XIV se caracteriza por ser un periodo de calina o si se quiere de reorganización y repoblación castellana de las nuevas tierras conquistadas, y aunque no podemos hablar de grandes conquistas no se puede eludir respirar cierto aire de intranquilidad. El castillo zahareño actúa ahora como centro operativo desde donde efectuar una serie de algaradas o razzias fronterizas, cuyo objetivo se reducía al saqueo de bienes y tierras y a la captura de botín y cautivos susceptibles de canjeo.

Pero ni mucho menos es una frontera cerrada. Sabido es que actúa más bien como polo de recepción de toda una serie de relaciones que convergen en ambos mundos. En este sentido y para la importancia de la historia de Zahara, hemos de destacar la existencia de un puerto seco en sus proximidades: por extraño que nos parezca y de igual manera que se reglamentaron y acordaron acciones bélicas como las razzias, se prefijaron distintos lugares en torno a la frontera por ambos bandos y que amodo de mercados eran los únicos sitios legitimados para el intercambio comercial entre reinos.

Desde principios del siglo XV, Zahara pasará a manos castellanas: pero el cambio de dueño, a parte de las modificaciones urbanísticas propias, no comportará ningún cambio en la situación ya que la frontera y el enemigo potencial siguen existiendo. Zahara se convertirá ahora en punto de vigilancia del reino cristiano.

2. Razones arqueológicas. La necrópolis musulmana:
Los únicos restos arqueológicamente documentados del pasado musulmán de Zahara pertenecen a una necrópolis situada al sur del pueblo, en la colada de la Loma del Calvario (junto al depósito actual de agua), que, como es sabido, y en tanto en cuanto el pueblo se sitúa en lo alto de la peña, se localizan siempre extramuros de la ciudad, como ordenaban los cánones islámicos, por razones de sanidad.

El yacimiento estuvo sometido a dos campañas de excavación, la primera coincidente con el descubrimiento accidental de un esqueleto en 1967, al hacer las obras preparatorias de dicho depósito. Tres fueron los enterramientos que por entonces se excavaron y que por su disposición -decúbito lateral sobre el costado derecho, mirando hacia el sureste – denotaba que Se trataba de un , cementerio musulmán. Escaso ajuar acompañaba a estas sepulturas, dos dobles y una simple, siquiera representado por un vaso de cerámica.

La campaña arqueológica de 1972 fue más fructífera. Junto con las piernas de un esqueleto, aparecieron tres tumbas más, perfectamente delimitadas por piedras de diferentes tamaños con, a tenor de la presencia de clavos, sus correspondientes ataúdes. La tipología árabe es incuestionable, más si cabe al constatarse restos de cerámica esmaltada (de dos tipos: una verde y otra blanca con dibujos azules) que acompañaba a los difuntos.

Dado que el periodo que ocupa los años de 1481 a 1483 es escaso y conocemos la función puramente militar que mantuvo la plaza de Zahara, es casi incuestionable que nos estamos refiriendo a la necrópolis musulmana de los años anteriores a 1407, dado que e la población se estableció de modo permanente, como punto fuera de frontera bajo el reinado nazarí.

Restos del Castillo y Torre del Homenaje
Siglos XIII al XV. Son pocos los restos que quedan de la antigua villa medieval de Zahara para que podamos hacernos una idea de lo que fue su aspecto original. No en vano, todo el poblado estaba rodeado por un cordón defensivo constituido por lienzos de muralla con torres de trecho en trecho, estando todo el conjunto almenado; e incluso en varios lugares defendido por dos murallas – que se hacen tres si consideramos las propias del castillo en sí. El lienzo de muralla mejor conservado queda en la zona oriente. Del conjunto defensivo originario, lo que hoy llama más la atención, por ser lo único conservado, es la Torre del Homenaje, situada en el punto neurálgido del castillo y en su cota más alta – a 605 m. sobre el nivel del mar. El exterior, adaptado al terreno, presenta planta prácticamente cuadrada (12 x 12,60 metros) y ángulos redondeados, producto de la asimilación de la arquitectura militar nazarí con la cristiana como ocurre en el caso de la cercana Olvera. El interior de ambas plantas se encuentra dividido en cuatro compartimentos cada una, mediante arcos rebajados que se entrecruzan para formar dichos espacios, y que se cubren, a su vez, por bóvedas vaídas. En la cámara baja – por donde actualmente se entra- nos sorprende una piedra de grandes dimensiones y de función desconocida. De la primera planta destaca la chimenea – de tradición cristiana – y dos ventanas de grandes proporciones, situadas antagónicamente. La última planta corresponde a la azotea propiamente dicha, en donde encontramos la salida de la chimenea y cuatro grandes merlones esquinados, que constituyen el almenaje. La comunicación de las plantas se realiza mediante escaleras abovedadas construidas en el interior. Como artificios defensivos encontramos: las saeteras, de pequeño tamaño y situadas en diferentes punto; restos de probable matacán sobre la puerta original de entrada a la primera planta, construida de ladrillo; y un talud, en la cara noroeste, que cumplía diferentes funciones. La Torre del Homenaje se resume en sí como una edificación partícipe, y a la vez, individualizada del castillo: cumplía la función de ser el último reducto donde refugiarse en caso de que hubiera caído el resto de la villa, con la esperanza, por parte de los sitiados, que una ayuda venida del exterior o una paz negociada, les permitiera seguir con vida.

Dirección:  Parte más alta de Peñón

    

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